Retiro de Tesis por Plagio en la Universidad de Vigo
La Universidad de Vigo ha tomado la decisión de anular una tesis doctoral defendida en 2013, que se ha revelado como un caso de plagio significativo, al copiar más de la mitad del contenido de un trabajo presentado en 2007 en la Universidad de Salamanca. La exdoctora, R. I. J. A., quien se presenta como miembro de la Academia Panamericana de Ingeniería y afirma ser profesora en un posgrado de la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho en Bolivia, ha sido objeto de controversia tras la publicación de esta noticia por el diario La Voz de Galicia. La afectada, E. M. M. M., ha expresado su descontento, señalando que incluso la dedicatoria de su tesis fue replicada.
La trayectoria académica de R. I. J. A. es extensa y variada, según su perfil en LinkedIn y en la Academia. Desde su licenciatura en Ingeniería Informática en 2002, ha acumulado múltiples títulos, incluyendo cuatro diplomas, tres maestrías (una de ellas en Vigo), y dos doctorados, aunque no se identifica como «doctora». La Universidad de Santiago de Compostela (USC) ha aclarado que, aunque su nombre aparece en los registros, su expediente carece de contenido académico, lo que sugiere que no completó su formación doctoral.
El plagio, según el Código Penal, se castiga cuando hay un beneficio económico involucrado. En este caso, la víctima solo puede recurrir a la vía civil para buscar una compensación por daños morales. Un caso similar en la Universidad de Murcia resultó en una indemnización de 5.000 euros a una profesora cuya tesis fue plagiada por un catedrático, un fallo que fue confirmado por el Tribunal Supremo en 2013. Sin embargo, la Universidad de Vigo no ha anunciado ninguna medida adicional en este caso.
La tesis en cuestión, titulada «Aplicaciones al diseño de objetos de aprendizaje validados basado en tecnologías estándares para soportar E-learning», es un plagio evidente de la tesis «Gestión del conocimiento en sistemas E-Learning» de la profesora de la Universidad de Salamanca. La afectada se enteró de la anulación de la tesis a través de los medios, y ha expresado su preocupación por las posibles repercusiones en su carrera académica, ya que el plagio podría haber afectado su visibilidad y citaciones.
La Ley de Convivencia Universitaria considera el plagio como una falta muy grave, con sanciones que pueden incluir la expulsión temporal de la universidad. Sin embargo, el delito prescribe a los tres años, lo que complica la posibilidad de sanciones efectivas en este caso, dado que la plagiadora se encuentra fuera de España y la norma fue aprobada en 2022.
La investigadora de la USAL ha denunciado que el plagio fue evidente, con capítulos enteros copiados sin la debida citación. A pesar de haber sido contactada por un abogado de la Universidad de Vigo en 2019, no ha recibido más información sobre el avance del caso. La Universidad de Vigo ha defendido su proceso, indicando que la denuncia fue presentada en 2018 y que el procedimiento ha sido exhaustivo.
El director de la tesis plagiada, Manuel Pérez Cota, ha optado por no comentar sobre el asunto, mientras que un informe del Consello Consultivo de Galicia ha confirmado que una gran parte del texto y las figuras de la tesis de R. I. J. A. fueron copiadas de otras fuentes. La plataforma PlagioS.O.S ha detallado que el plagio abarca 142 páginas, lo que representa el 55,25% del contenido, y ha cuestionado la falta de detección por parte del director y los evaluadores de la tesis.
La afectada ha manifestado su frustración por la falta de respuestas y disculpas por parte de la Universidad de Vigo y la plagiadora. A medida que se prepara para reunirse con el rectorado de la USAL, se pregunta si habrá algún tipo de compensación más allá de la simple anulación del título. La Universidad de Vigo ha reiterado su compromiso con la ética en la investigación, aunque no ha aclarado si se tomarán medidas adicionales en este caso.