¿Qué hacer terminado el Instituto?
Última actualización 21 octubre 2024
Elegir qué estudiar después de Bachillerato no es sencillo y las dudas hasta el último momento son normales. Esta decisión debe tomarse con cabeza porque marca el inicio de la carrera profesional.
Para acertar en la elección los expertos recomiendan autoconocerse, informarse y dejarse guiar por lo que a uno le gusta. Muchos actúan pensando en las profesiones que dan más dinero, las que más empleo generan o las que satisfacen los deseos de sus padres, pero lo recomendable es fijarte en tus propias motivaciones. Gran parte de tu vida la vas a pasar trabajando, y nadie quiere estar ocho horas al día haciendo algo que no le gusta, así que lo mejor es que elijas algo que te interese.
Estas son las opciones que tienes al terminar Bachillerato:
Estudios universitarios
No son pocos los que se deciden continuar sus estudios haciendo un grado en la Universidad, generalmente de cuatro años, para después posiblemente hacer un máster. Todo ello tras haber superado primero las conocidas pruebas de acceso a la Universidad.
Aprobada y publicadas las notas de los exámenes, es el momento de solicitar plaza en la Facultad elegida. La admisión depende de tu nota de acceso a la universidad y la nota de corte del grado que quieres estudiar. Para calcular la nota de acceso también se tienen en cuenta las calificaciones de Bachillerato, que suponen un 60% de la nota final.
Por su parte, ten en cuenta que las universidades privadas establecen sus propios procesos de admisión y preinscripción. Si tienes interés en matricularte en alguna, infórmate en la propia universidad sobre cómo hacerlo.
https://srv.aneca.es/ListadoTitulos/busqueda-titulaciones ANECA ha dispuesto un buscador donde se pueden consultar todas las titulaciones universitarias de las universidades públicas y privadas de España.
Si bien es cierto que la educación superior no se reduce a la Universidad y es posible que no tengas interés en pasar por ella, sería recomendable presentarse a las pruebas de acceso y aprobarlas si en un futuro cercano tienes intención de acceder, más que nada porque el temario de dichas pruebas es lo impartido durante el Bachiller y cuando sales del Instituto todavía lo tienes fresco.
Las notas de las pruebas de acceso se dividen en un bloque de acceso o general, igual para todos, y un bloque de admisión, opcional para subir nota, donde puedes elegir hasta cuatro asignaturas no examinadas en el bloque de acceso, ya sean de modalidad u opción, según el bachillerato cursado y los estudios universitarios que desees realizar. El bloque de acceso constituye el 60% de la nota final. Si optas por presentarte al bloque de admisión, cada prueba adicional suma un 10% extra (es decir, hasta un 40%).
La nota de la fase general se conserva para siempre, mientras que la de la fase de admisión o específica es válida para el año que te presentas y los dos años siguientes.
Esto significa que durante esos años podrás acceder a la universidad con la nota de corte establecida. Si ha pasado más tiempo, tienes las siguientes opciones para el ingreso:
- Volver a realizar sólo la fase de admisión o específica para subir la nota.
- Hacer un módulo de grado superior, que suelen durar dos años y te da acceso directo.
- Superar la prueba de acceso para mayores de 25 si tienes la edad en ese momento.
Formación profesional de grado superior
Los Grados Superiores de Formación Profesional (FP) son una titulación cada vez más demandada por los alumnos y las empresas. Estos cursos combinan una formación teórica y práctica que facilita la incorporación al mercado laboral gracias a la adquisición de habilidades especializadas y por ello son cada vez más solicitadas, especialmente en las siguientes áreas: administración y gestión; informática y comunicaciones; comercio y marketing; electricidad y electrónica, y fabricación mecánica.
De hecho suelen gozar de una inserción laboral mayor que las típicas carreras universitarias, más teóricas y no tan centradas en las necesidades del sector empresarial:
El acceso a los Grados Superiores de Formación Profesional no requiere ningún examen. Sin embargo, la oferta de plazas es limitada así que hay que estar atento a los plazos de presentación de instancias. Generalmente, en caso de empate se tiene en cuenta la modalidad de Bachillerato y materias vinculadas al grado, la nota media de Bachillerato y la nota de las materias vinculadas al grado. También es posible acceder a los Grados Superiores sin tener el Bachiller. Para ello hay que superar una prueba que evalúa los conocimientos del alumno o haber completado previamente un Grado Medio de Formación Profesional.
Ten en cuenta que tanto las formas de matricularse, como las fechas, los contenidos y las formas de evaluación varían de una comunidad autónoma a otra.
Estudios artísticos superiores
Son estudios equivalentes a los grados universitarios pero en especialidades artísticas. También duran cuatro años y dan acceso al estudio de másteres. Incluyen música y danza; arte dramático; conservación y restauración de bienes culturales, y diseño y artes plásticas. Todos tienen pruebas de acceso específicas.
Grados superiores de Artes plásticas y Diseño
Formación especializada en manifestaciones artísticas con especial hincapié en la formación práctica. Duran dos años y es necesario superar una prueba específica para entrar.
Enseñanzas deportivas de grado superior
Preparan al alumno para entrenar y dirigir equipos y deportistas de alto rendimiento. Para acceder es necesario superar una prueba en la especialidad deportiva elegida. Duran dos años.
Enseñanzas militares
Puedes entrar en la escuela de suboficiales del ejército si superas las pruebas físicas, el examen de inglés y un reconocimiento médico. Si además apruebas las pruebas de acceso a la Universidad, también puedes acceder a la escuela de oficiales.
Oposiciones del grupo C1 Y C2
Otra opción es la presentación a oposiciones, ya sea a nivel local, autonómico o estatal.
Si bien es cierto que para las oposiciones de los grupos A1 y A2, se requiere un título de Grado universitario o equivalente, también existen las de los grupos C1, que requieren la titulación de Bachiller o Técnico de FP o equivalente, y las C2, para las que basta el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) o titulación equivalente.
En la Administración del Estado, del grupo C1 podemos destacar las oposiciones de Administrativos de la Administración General del Estado, Administrativos de la Seguridad Social, Agentes de la Hacienda Pública, Cuerpo de Tramitación Procesal y Administrativa de la Administración de Justicia, Ayudantes de Instituciones Penitenciarias y Policía Nacional – Escala Básica.
Dentro del grupo C2 estatal, destacan las plazas de Auxiliares de la Administración General del Estado, Auxilio Judicial de la Administración de Justicia y Guardia Civil.
En estas oposiciones, los temarios son bastante menos extensos que las del grupo A2 (ya no digamos el A1), constituyendo poco más que la veintena de temas para C1 y el doble para C2. Pero que no lleve a engaño y pienses que te la van a regalar, los temarios suelen ser densos y la menor titulación requerida son un reclamo para una mayor masificación de opositores.
Lo más habitual es que las pruebas para el grupo C1 consistan en un examen único tipo test sobre el contenido del temario, donde se incluyan psicotécnicos e incluso preguntas relacionadas con la informática, y en un primer examen tipo test con un segundo examen más largo y complicado basado en la resolución de supuestos teórico prácticos para las del grupo C2.
Por supuesto, en las comunidades autónomas con lengua cooficial existirá alguna prueba de idioma y en plazas como las de fuerzas y cuerpos de seguridad, bomberos y similares, suele haber también pruebas físicas.
Conclusión
Elegir qué estudiar después del Bachillerato es una decisión crucial que debe tomarse con sensatez. Es fundamental conocerse a uno mismo, informarse bien y seguir nuestros intereses personales. Priorizar lo que realmente nos gusta sobre las presiones externas nos asegura encontrar satisfacción en nuestra futura carrera profesional. Ya sea en la universidad o en otras formas de educación superior, mantener claros nuestros objetivos y ser perseverantes nos llevará a una recompensa que valdrá la pena.