Muñecos ensangrentados y banderas palestinas en la Universidad Pública Vasca
En un acto de protesta, varios muñecos con pintura roja que simula sangre han sido colgados en el campus de la Universidad Pública Vasca en Vitoria. Este gesto se enmarca dentro de las manifestaciones organizadas por el grupo Ikasle Abertzaleak, que se oponen a las acciones de Israel y sus aliados. La aparición de estos muñecos, que se han colocado en el Aulario y en los paseos universitarios, coincide con un llamado a la participación en las concentraciones programadas para mañana.
Los simpatizantes de Ikasle Abertzaleak, un colectivo vinculado a la Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), han intensificado la difusión de carteles que promueven las concentraciones, las cuales tienen como antecedente el intento de boicotear la apertura del año académico en San Sebastián. En sus mensajes, los convocantes no solo animan a la «resistencia» palestina, sino que también advierten que «no hay paz a los cómplices del genocidio».
El rector de la universidad, José Ramón Bengoetxea, ha tomado una postura clara al respecto. Ha anunciado la creación de una «comisión» que incluirá a estudiantes del grupo EHU Palestina, con el objetivo de canalizar las protestas y establecer acciones concretas contra Israel. En una declaración pública, Bengoetxea enfatizó que la cuestión del genocidio del pueblo palestino es una prioridad para la universidad.
Bengoetxea ha revelado que la Universidad ha renunciado a 247 millones de euros en ingresos provenientes de proyectos compartidos con Israel. Esta decisión se ha tomado en un esfuerzo por distanciar a la institución de cualquier colaboración con empresas israelíes. En particular, se ha rechazado la creación de un aula-empresa con la compañía ferroviaria CAF, que ha sido señalada por su participación en proyectos con Israel.
La presencia de los muñecos en el campus ha generado controversia. Aunque algunos han sido retirados por los propios estudiantes, la dirección del campus de Álava inicialmente decidió no intervenir hasta que se llevaran a cabo las concentraciones programadas en varias ciudades, incluyendo Vitoria, San Sebastián, Bilbao y Pamplona.
La respuesta de la comunidad universitaria ha sido variada. Mientras algunos apoyan las acciones de Ikasle Abertzaleak, otros han expresado su preocupación por la polarización que estas manifestaciones pueden generar. La carta enviada por Bengoetxea a todos los funcionarios y trabajadores de la universidad busca explicar las medidas adoptadas y reafirmar el apoyo al pueblo palestino. Este episodio en la Universidad Pública Vasca refleja un contexto más amplio de tensiones políticas y sociales, donde la academia se convierte en un espacio de debate y protesta sobre temas de relevancia internacional. La situación sigue evolucionando, y las concentraciones de mañana prometen ser un punto focal para las voces que claman por justicia y solidaridad con Palestina.