Las Universidades Públicas de Madrid se Unen en Protesta Contra la Nueva Ley de Isabel Díaz Ayuso

Las universidades públicas de Madrid han decidido alzar la voz en contra de lo que consideran una «asfixia económica» impuesta por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Estudiantes y profesores de instituciones como la Universidad Complutense (UCM), la Universidad Autónoma (UAM), la Universidad Carlos III, la Universidad Politécnica, la Universidad de Alcalá y la Universidad Rey Juan Carlos han convocado una jornada de huelga para el lunes 28 de abril. Esta movilización busca rechazar la futura Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC), que, según los denunciantes, recortará tanto la financiación como la autonomía de las universidades.

La protesta se fundamenta en dos motivos principales: la crisis económica que atraviesan las universidades y el «ataque frontal» que representa la nueva ley, la cual está siendo elaborada «con total opacidad», según un comunicado emitido por la UAM por la Pública. Los convocantes consideran que esta situación no solo afecta a la calidad de la educación superior, sino que también pone en riesgo el futuro del sistema universitario en la región.

Entre los aspectos más controvertidos del borrador de la ley, se encuentran la reconfiguración de las universidades como ‘Centros de Enseñanza Superior’, la introducción de un modelo de financiación basado en objetivos y la promoción de las instituciones privadas. Además, se destaca la creciente influencia de las empresas y del Gobierno de la Comunidad de Madrid en las decisiones de los Consejos Sociales universitarios, lo que podría comprometer la independencia académica.

Los críticos advierten sobre una posible «mercantilización del conocimiento», que podría llevar a la «redefinición y cierre de grados» y líneas de investigación, priorizando el número de estudiantes y criterios de mercado sobre la calidad educativa. También se señala la injerencia del Gobierno regional en la autonomía universitaria, tanto a través de su presencia en los órganos de coordinación como permitiendo la «intervención policial contra la legítima protesta» en los campus.

La huelga ha sido oficialmente comunicada a la Comunidad de Madrid y a los rectorados de las universidades, y los organizadores hacen un llamado a toda la comunidad universitaria, independientemente de sus siglas o afinidades, a unirse a las movilizaciones. «Frente a un ataque común, una respuesta colectiva», concluyen, enfatizando la necesidad de una acción unificada para defender la educación pública en la región.

Con esta movilización, las universidades públicas de Madrid buscan no solo visibilizar su descontento, sino también abrir un espacio de diálogo sobre el futuro de la educación superior en un contexto de creciente presión económica y política.

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