Informe OCDE 2025: España Lidera en Titulados Superiores y Dobla la Media de Personas con Bajo Nivel Educativo

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La educación terciaria en España ha mostrado un crecimiento notable en comparación con otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Unión Europea (UE). En 2024, el 20% de los jóvenes españoles de entre 15 y 19 años se encuentra matriculado en educación terciaria, cifra que casi duplica el 11% registrado en la OCDE y la UE. Este aumento se debe, en gran parte, al impulso de la Formación Profesional (FP) superior en el país.

Acceso a la Educación Superior

El reciente informe ‘Panorama de la Educación 2025. Indicadores de la OCDE‘ revela que el 39% de los jóvenes en España accede a la educación terciaria a través de la FP, en comparación con el 16% en la OCDE y el 10% en la UE. Además, el 47% de los estudiantes opta por grados universitarios, mientras que en la OCDE y la UE, estos porcentajes son significativamente más altos, alcanzando el 78% y el 81%, respectivamente.

Tasa de Abandono y Éxito Educativo

La tasa de abandono en la educación terciaria en España es del 14%, notablemente inferior al 21% de la OCDE y al 24% de la UE. Este éxito se refleja en que el 53% de los jóvenes de entre 25 y 34 años posee un título superior, superando la media de la OCDE (48%) y de la UE (45%). Sin embargo, a pesar de estos logros, España sigue siendo el país europeo con la mayor proporción de jóvenes que no alcanzan la segunda etapa de secundaria, con un 22,8%.

La herencia educativa juega un papel crucial en este contexto. En España, tres de cada cuatro jóvenes con padres que tienen estudios superiores también alcanzan este nivel educativo. Esto indica que, aunque hay un avance en la movilidad intergeneracional, persiste un alto riesgo de que los jóvenes de hogares con bajo nivel educativo reproduzcan esa desventaja. A pesar de esto, un 30% de los jóvenes cuyos padres no completaron la secundaria logran titularse en educación superior, cifra que supera la media de la OCDE (26%). Además, las mujeres presentan tasas de finalización más altas que los hombres: el 49% frente al 30% tras cuatro años desde el inicio de sus estudios.

Desigualdades en la Educación

A pesar de los avances, el 34,7% de la población adulta en España tiene un bajo nivel educativo, cifra que es más del doble que la media de la UE (15,5%) y 16 puntos superior a la de la OCDE (18,5%). Este desequilibrio estructural resalta la necesidad de seguir mejorando el acceso y la calidad de la educación en todos los niveles. Aunque España ha reducido significativamente la proporción de población adulta con solo la primera etapa de secundaria como nivel máximo de estudios, del 47,1% en 2010 al 34,7% en 2024, aún queda un largo camino por recorrer.

Inversión en Educación

En términos de inversión, España destina 13.385 dólares (aproximadamente 11.400 euros) por estudiante en educación desde primaria hasta terciaria, cifra que está por debajo de la media de la OCDE (15.023 dólares, alrededor de 12.700 euros) y de la UE (14.285 dólares, aproximadamente 12.200 euros). Sin embargo, en relación con su PIB per cápita, España invierte un 26,5%, superando la media de la OCDE (25,3%) y de la UE (24,3%). Este esfuerzo relativo indica un compromiso significativo con la educación, a pesar de los recursos limitados. Entre 2015 y 2022, España aumentó el gasto total en educación primaria a terciaria un 16,7%, por encima de la media de la OCDE (14,7%) y en línea con la UE (16,1%).

Ventajas Salariales y Oportunidades Laborales

Los graduados en educación terciaria en España perciben, de media, un 49% más que aquellos que solo han completado la segunda etapa de secundaria. Esta ventaja salarial es ligeramente inferior a la media de la OCDE (54%) y de la UE (51%). Además, la probabilidad de obtener un salario por encima de la mediana general aumenta considerablemente con el nivel educativo: un 30% para quienes no alcanzan la secundaria, un 42% para quienes sí la completan, y un 66% para aquellos con educación terciaria. Los titulados en ciclos de FP superior ganan un 11% más que quienes tienen secundaria superior, mientras que los graduados con un máster o doctorado obtienen un 76% más que aquellos que solo completaron la secundaria.

Sin embargo, España también enfrenta desafíos en el ámbito laboral. La proporción de jóvenes que ni están empleados ni en educación o formación (NEET) es del 17,6%, superior a la media de la OCDE (14,1%) y de la UE (12,9%). Esto indica que, a pesar de los avances en la educación, aún hay un número significativo de jóvenes que no logran integrarse en el mercado laboral.

Conclusiones

El panorama educativo en España presenta tanto luces como sombras. Si bien el país ha logrado avances significativos en la educación terciaria y en la reducción de la tasa de abandono, persisten desafíos en la formación de la población adulta y en la proporción de jóvenes que no completan la educación secundaria. La influencia de la herencia educativa subraya la importancia de abordar las desigualdades en el acceso a la educación. La inversión en educación, aunque inferior en términos absolutos, refleja un esfuerzo considerable en relación con la capacidad económica del país. La continuidad y el éxito en la educación terciaria son indicativos de un sistema educativo que, aunque enfrenta retos, muestra un potencial significativo para el futuro.


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